Por Rodrigo Faunes Correa.
Pero, ¿qué pasa con ese profesional que logra una posición, escala dentro de una empresa, hasta un punto en el cual no puede subir más?, normalmente ante la opción de emigrar a otra empresa, se ve enfrentado a una entrevista de trabajo, en la cual se da cuenta que pese a sus vastos años de experiencia, sufre una regresión a la niñez, justo en el momento que le preguntan ¿y usted qué quiere hacer en el futuro en nuestra empresa?, es aquí que nuestro profesional se encuentra en franca desventaja frente a los jóvenes que recién egresan con conocimientos frescos, ésta situación tiende a ser más grave en algunas profesiones que en otras, por ejemplo, mientras un abogado es normal que no tenga mayores actualizaciones en su formación debido a que su expertiz la adquiere mayoritariamente en el ejercicio de su profesión, un médico que no sepa de los últimos adelantos en la medicina para su especialidad es prácticamente un criminal, ya que se juega la vida de sus pacientes.
En IT la situación es similar a la de un médico, ya que está en nuestras manos tener los últimos conocimientos en tecnología, tanto para apoyar el desarrollo personal
como para proteger y desarrollar la empresa.
Según un estudio de la consultora internacional Michael Page (http://www.michaelpage.cl/) el 70% de los que buscan trabajo para altos cargos se preocupan de perfeccionar sus conocimientos y así tener una mejor llegada al cargo, contrastando al 20% o 30% que lo hace mientras se encuentra en un puesto dentro de una organización, a éste perfeccionamiento se le denomina: Reciclaje Profesional.
Estamos en un mundo laboral más competitivo, más globalizado, donde el paradigma de la especialización extrema está desapareciendo, ahora el profesional que sabe mucho de todo encuentra trabajo antes que el profesional experto en una sola cosa, el medio está exigiendo respuestas rápidas a cambios rápidos, y la formación contínua parece ser la respuesta a las plegarias del medio, un mejor manejo de las tecnologías, mejor nivel de idiomas y conocimiento sobre todas las áreas de la empresa, es lo que se busca.
Ahora la pregunta a realizar ya no será ¿Qué quieres ser cuando seas grande?,
sino que será ¿Cuán grande quieres ser?
Cuando éramos niños una pregunta recurrente era “¿y tú qué quieres ser
cuando seas grande?", a lo que siempre habían respuestas de lo más variadas, astronauta, aviador,bombero, etc., conforme uno avanza en edad, ya en la adolescencia, la pregunta cada vez fue más reiterativa, ahí las posibilidades se reducían a profesiones más comunes como periodista, médico, ingeniero o arquitecto ,todas estas opciones dependían de la capacidad medida a través de la P.A.A. (Prueba de Aptitud Académica), o lo que hoy es la P.S.U. (Prueba de Selección Universitaria) la cual era una gran barrera, para conseguir nuestros sueños profesionales, si lográbamos superarla, llegábamos a la educación superior, aquí nos encontrábamos con una serie de pequeñas barreras, hasta nuestro examen de título, una vez aprobado, ya “éramos” o “somos” lo que queríamos.
cuando seas grande?", a lo que siempre habían respuestas de lo más variadas, astronauta, aviador,bombero, etc., conforme uno avanza en edad, ya en la adolescencia, la pregunta cada vez fue más reiterativa, ahí las posibilidades se reducían a profesiones más comunes como periodista, médico, ingeniero o arquitecto ,todas estas opciones dependían de la capacidad medida a través de la P.A.A. (Prueba de Aptitud Académica), o lo que hoy es la P.S.U. (Prueba de Selección Universitaria) la cual era una gran barrera, para conseguir nuestros sueños profesionales, si lográbamos superarla, llegábamos a la educación superior, aquí nos encontrábamos con una serie de pequeñas barreras, hasta nuestro examen de título, una vez aprobado, ya “éramos” o “somos” lo que queríamos.
Pero, ¿qué pasa con ese profesional que logra una posición, escala dentro de una empresa, hasta un punto en el cual no puede subir más?, normalmente ante la opción de emigrar a otra empresa, se ve enfrentado a una entrevista de trabajo, en la cual se da cuenta que pese a sus vastos años de experiencia, sufre una regresión a la niñez, justo en el momento que le preguntan ¿y usted qué quiere hacer en el futuro en nuestra empresa?, es aquí que nuestro profesional se encuentra en franca desventaja frente a los jóvenes que recién egresan con conocimientos frescos, ésta situación tiende a ser más grave en algunas profesiones que en otras, por ejemplo, mientras un abogado es normal que no tenga mayores actualizaciones en su formación debido a que su expertiz la adquiere mayoritariamente en el ejercicio de su profesión, un médico que no sepa de los últimos adelantos en la medicina para su especialidad es prácticamente un criminal, ya que se juega la vida de sus pacientes.
En IT la situación es similar a la de un médico, ya que está en nuestras manos tener los últimos conocimientos en tecnología, tanto para apoyar el desarrollo personal
como para proteger y desarrollar la empresa.
Según un estudio de la consultora internacional Michael Page (http://www.michaelpage.cl/) el 70% de los que buscan trabajo para altos cargos se preocupan de perfeccionar sus conocimientos y así tener una mejor llegada al cargo, contrastando al 20% o 30% que lo hace mientras se encuentra en un puesto dentro de una organización, a éste perfeccionamiento se le denomina: Reciclaje Profesional.
Estamos en un mundo laboral más competitivo, más globalizado, donde el paradigma de la especialización extrema está desapareciendo, ahora el profesional que sabe mucho de todo encuentra trabajo antes que el profesional experto en una sola cosa, el medio está exigiendo respuestas rápidas a cambios rápidos, y la formación contínua parece ser la respuesta a las plegarias del medio, un mejor manejo de las tecnologías, mejor nivel de idiomas y conocimiento sobre todas las áreas de la empresa, es lo que se busca.
Ahora la pregunta a realizar ya no será ¿Qué quieres ser cuando seas grande?,
sino que será ¿Cuán grande quieres ser?
